Casa Esperanza, una experiencia que te cambia

Llegué a la Casa Esperanza en abril de 2018, me quedé 3 meses, 3 meses que fueron geniales, tanto al nivel personal como profesional. Llegué sin saber lo que iba a hacer…y me convertí en profesora de música. ¡En la Casa Esperanza todo es posible! La organización del colegio es tal que nos deja, a los voluntarios, una verdadera libertad de acción, cualquier iniciativa es bienvenida. Y es muy agradable de tener esta oportunidad de ser y de hacer. Los estudiantes son increíbles: agradables, dinámicos y siempre  dispuestos a aprender y descubrir cosas nuevas. Es un verdadero placer compartir con ellos. Es un real intercambio, el voluntario recibe tanto como da. Y esta es indudablemente una oportunidad para el voluntario  de descubrir una nueva cultura, una manera de vivir, una filosofía. No hay nada como sumergirse en la vida cotidiana de un estudiante para comprender las realidades de su sociedad. Sin dudas recomiendo de quedarse por un período de al menos 3 meses, para tener tiempo para crear una relación con los estudiantes, desarrollar proyectos y descubrir esta increíble cultura. De la Casa Esperanza salimos diferentes. Una verdadera inmersión en otra realidad, donde aprendemos mucho sobre la cultura maya pero también sobre una misma. B’antiox OCHOCH HIK’EEK! Lina – France