Experiencia de María Lazo 

Es difícil contar en unas líneas lo vivido y aprendido en esta maravillosa escuela…Para mi ha sido una experiencia única, creciendo tanto personal como profesionalmente. Si lo que buscas es sumergirte por completo en la cultura guatemalteca, ya que convives día y noche con alumnos/as y profesores/as, vives como ellos, comes como y con ellos, descubres sus idiomas, su cultura… Este es tu sitio.

Si quieres superar tus miedos a los bichos e insectos, si no te importa ducharte a cubazos de agua fría, a no disponer de los recursos más cotidianos, a lavar tu ropa a mano, a ponerte malo del estómago, creo que no ha habido voluntario que no haya estado con la barriga más que floja…jajajaja ¡Pues este es tu sitio!

Digo esto porque me gusta ser realista y plasmar tanto lo bueno como lo no tan bueno, ya que, a pesar de todo, sin ninguna duda volvería siempre que pudiera a esta escuela. Agradecer muchísimo a los profesores, los cuales son personas maravillosas que nos brindaron toda su ayuda, su afecto y conocimientos. Pude ver de primera mano que hacen un buenísimo trabajo con los patojos.

Y estos últimos….que decir de ellos…jajajaja ¡Son geniales! Siempre con sus travesuras y con una energía insaciable. Esos partidos de vóley con los patojos y las charlas en los descansos de clase, sentarme con ellos a comer mientras sufriamos juntos del sofocante calor del comedor, las clases de los talleres, los partidos de fútbol, los días de radio…¡Cómo los extraño!

Si buscas darle sentido a un viaje realizando un voluntariado y realmente queriendo ser parte de una cultura nueva, sin duda ¡este es tu sitio!

Yo volveré.

 

María Lazo
Agosto de 2019.