Buen lugar para aportar tu granito de arena en Guatemala

Hola! mi nombre es Ana y soy de Madrid (España). Llegué a Casa de la Esperanza como profesora de inglés. Aparte de las clases de inglés he gestionado la tienda de la escuela y he impartido dos talleres: “Taller de la mujer” y “Taller de acroyoga y capoeira”. Desde el primer momento, los alumnos y maestros me acogieron muy bien, y pronto me sentí una mas entre ellos.

Desde el comienzo del plan hasta el fin del mismo todo va a un ritmo frenético, a las 6:30 se desayuna y después de esto comienza la rutina de clases, tareas y demás quehaceres. Yo pensé que tendría mucho tiempo libre, ya que sólo tenía una o dos clases de inglés al día, pero lejos de eso me encontré con que en la escuela siempre hay algo que hacer, arreglos, compras, charlas con los patojos, ayuda en la cocina y más.

La escuela está situada en Poptún, el centro del pueblo se encuentra a unos 15 minutos andando de la escuela, allí puedes encontrar supermercados y tiendas de casi todo, es un lugar tranquilo en el cual yo me he sentido muy cómoda. Durante el tiempo que estuve no podía pasar al pueblo y no conseguir un licuado de frutas o un chocobanano bien fresquito.

En el descanso de plan, los patojos y patojas van de vuelta a sus aldeas y tienes la oportunidad de acompañarles, yo fui invitada con una de las chicas a su casa y fue una experiencia increíble, es una manera de ver cómo realmente viven y entender un poco mas su forma de pensar y actuar, allá hablan un idioma propio maya, muchos de ellos no saben el castellano, cocinan en fuego y viven de los recursos naturales en sus aldeas con casas de madera y hoja de palma, me encantó estar allá.

Por las mañanas, a un grupo de alumnos les gustaba salir a correr y jugar al basket, y a pesar de que había que levantarse antes de las 5 de la mañana, no pude evitar contagiarme de sus ganas y entusiasmo y unirme a su deporte matutino.

Si hay algo que cambiaría de la experiencia es el poco tiempo que pasé allá, fueron dos meses y me resultó corto, aconsejo a todos los que les gustaría venir que intenten hacerlo por un periodo de tiempo mas largo, a no ser que sea algo muy concreto y no lo requiera, pero si vas a dar clases, impartir talleres, trabajar en la gestión de la escuela y este tipo de cuestiones, es recomendable que el tiempo sea prolongado.

Solo tengo palabras de agradecimiento a [email protected] los que forman parte de esta gran escuela.

Si te gustaría vivir, conocer y aportar tu granito de arena en Guatemala, no lo dudes, este es un buen lugar para ello.

Ana Vicente – España