Retomando una tradición de la Casa de la Esperanza, nuestros maestros voluntarios españoles Sergio y Julio fueron a visitar a algunos de sus alumnos a las aldeas para apoyarlos en las tareas, conocer la realidad rural del país y hacer presente a la escuela en las comunidades. Desgraciadamente, por la falta de recursos, los maestros ya no pueden ir tanto como quisieran, pero esperamos que poco a poco se pueda reanudar esta actividad tan enriquecedora que conecta la escuela con la familia para hacer una educación más personalizada e integral.