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Hola a todos y todas, Mi nombre es Sally, nacida en Luxemburgo y desde enero del año 2016 soy voluntaria de la »Casa de la Esperanza». En principio tenía planeado quedarme aquí por 2 meses, pero luego no me pude ir. Es increíble. Pude observar muchas cosas aquí en la escuela y darme cuenta de que la escuela necesita mucha ayuda.

Ellos tienen una gran cantidad de problemas económicos. Las tres comidas contienen en su mayoría sólo frijol y tortillas, a veces pasta, queso, crema… Nunca tuvieron frutas o verduras, solo en contadas ocasiones. La factura de electricidad de la escuela es muy alta y algunas aulas no tenían luz. Muchas veces no tenemos todo el día agua, esto hace que sea más difícil para las cocineras para preparar la comida y para que los niños laven su ropa, platos o se aseen.

Los techos aquí en la escuela tienen una gran cantidad de agujeros y cuando la temporada de lluvia llega, también llueve en los dormitorios de los chicos. Además, los muchachos duermen en colchones muy viejos, que ya no son útiles, son como dormir en la madera 15 días del mes.

Estos son sólo unos pocos ejemplos. Por eso, un día decidí escribir en mi cuenta de Facebook que necesitamos ayuda financiera en la escuela. No esperaba mucho y pensé que sería feliz por la mínima ayuda que viniera. ¡Pero algo sorprendente sucedió! Un montón de gente me escribió y todos querían ayudar. Amigos, amigos de amigos y familia, mi familia, familia de amigos… ¡WOW! Es muy bonito para mí ver cómo las personas quieren ayudar. Conseguimos 20.145 Qz (2.330 Eu / 2.637 $). Con ese dinero pudimos hacer estas mejoras.

– Hemos cambiado todos los focos de luz de 105 W en LED de 5 – 10 W.

– Los dormitorios de los chicos tienen un techo nuevo.

– Cuando los niños regresen el próximo 30 de mayo todos tendrán nuevos colchones.

– Hemos comprado pinturas y materiales escolares.

– Y desde febrero mis padres me envían una vez en la semana dinero para comprar frutas para todos los estudiantes

Todos aquí estamos muy agradecidos de la ayuda de la gente fuera. Sin esta gente esto no sería posible. Sin las personas de fuera esta escuela no podría existir y una gran cantidad de niños de las aldeas rurales de Guatemala no podrían estudiar.

¡GRACIAS A TODOS! Y gracias a mis amigos y familia de Luxemburgo para apoyar a ‘La casa de la Esperanza’.